viernes, 3 de febrero de 2012

"Vivimos en un mundo de mierda, y en un planeta tan hermoso"

Es muy penca, demasiado, el saber que nuestro planeta esta siendo asesinado, y uno (yo, tú, ustedes) tan campantes observando, inmutados, sin hacer nada por ayudarlo.
Es decepcionante, si, el saber que todos somos muy concientes de esto, y aún así no hacemos absolutamente nada. Nada.

Aveces pienso que quizás, solo quizás, lo estamos deseando. Y en cierta forma tiene sentido, digo, la monotonía, por lo menos para mi, es una de las peores cosas que puede existir.
Es como un sedante, de esos que usan los malos en las peliculas para drogar a la chica buena antes de secuestrarla, que te amordaza todos los sentidos y te deje completamente indefenso. Eso es para mi la monotonía. Y muchas veces la he sentido, en todo su explendor:
La rutina, la maldita rutina, que va de la mano con la monotonía y que todos la odiamos y que al mismo tiempo tenemos tanto miedo de romperla.

El miedo a lo desconocido. El miedo a que tu mundo se vea destruido, tu mundo lleno de mierda, de edificios, de calles trancitadas por hormiguitas que avanzan ardua y forzosamente hacia un único proposito: el de ser alguien, el de sobrevivir.
Ese miedo, y a la vez, esa esperanza, de destruír de una vez por todas la monotonía.
Por esa misma razón, cada vez que un loco de patio habla del apocalíptico 2012, sonrío de lado y pienso "Que más quisieras".


Es decepcionante, si, el saber que tu planeta esta siendo asesinado y que no hacemos nada para cambiarlo.

Esa preciosidad llamada Tierra, llena de azul y verde, que se dislumbra como un paraíso, y que lo es, con cada una de sus miles de particulas.
Y es horrible la sensación de saber que este mundo de mierda esta asesinando a esta belleza de planeta, y es más horrible aún, sentir la impotencia de saber que el tema es tan grande, que se te va de las manos: no puedes hacer nada. Nada. Solo, quizás, escribir sobre esto.


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